¿PODEMOS CONFIAR EN LA OMS TRAS SU RESPUESTA A LA PANDEMIA DEL COVID-19?

    El plan de acción contra la pandemia de la influenza de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ideado en 1999, fue muy influenciada por la industria farmacéutica.

    La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) cuestionó el tratamiento de la OMS para la pandemia de gripe porcina de 2009 y dijo que la recomendación de almacenar antivirales y vacunas malgasta los fondos públicos.

    PACE concluyó que existían “pruebas claras de que la gravedad de la pandemia fue sobrevalorada por la OMS” y que la industria farmacéutica influyó en la toma de decisiones de la organización.

    Existe otra evidencia que sugiere que la OMS actúa como un grupo fachada de la industria farmacéutica. Por ejemplo, un informe del Congreso de 2019 concluyó que Purdue Pharma influyó en las pautas de la OMS sobre los opioides

    El 25 % de la financiación de la OMS proviene de los Estados Miembros. El 75 % restante proviene de aportaciones voluntarias. El principal financiador es la Fundación Bill y Melinda Gates, cuyas participaciones incluyen fabricantes de comida chatarra y distribuidores de alcohol y medicamentos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) es una agencia especializada de las Naciones Unidas, establecida en 1948 con el objetivo de promover la cooperación internacional para mejorar las condiciones de salud pública. Se le otorgó un mandato amplio en virtud de su constitución para promover el logro del “nivel de salud más alto posible” por parte de todas las naciones.

De hecho, puede recordar que, en septiembre 2019, la OMS emitió una declaración de que habían trabajado con Facebook para frenar la “desinformación” de la vacuna, usurpar la libertad de expresión y la democracia responsable en Estados Unidos.

En este artículo, le mostraré cómo la OMS esta coludida, y debido a su financiación existente no logra completar su mandato inicial. Lo peor es que la OMS sirve a sus amos corporativos y en lugar de mejorar la salud del mundo, la destruye.

La vacuna de OMS contra la pandemia de gripe porcina de 2009 fue un fracaso

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos estiman que, del 12 de abril 2009 al 10 de abril 2010, hubo 60.8 millones de casos, 274 000 hospitalizaciones y 12 469 muertes (tasa de mortalidad por infección/tasa de mortalidad del 0.02 %) en los Estados Unidos debido al virus H1N1 (gripe porcina).

El 11 de junio de 2009, la Organización Mundial de la Salud declaró una pandemia mundial por la influenza A (H1N1). En cuestión de meses se dio a conocer una vacuna y en diferentes partes del mundo se informaron casos de discapacidad y muerte por la misma.

Después, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) cuestionó el manejo de la pandemia por parte de la OMS.

En junio de 2010, PACE concluyó que “el manejo de la pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las agencias de salud de la Unión Europea y los gobiernos nacionales, condujeron a un ‘desperdicio de grandes cantidades de dinero público, y a temores injustificados sobre los riesgos de salud que enfrentan las personas europeas”.

La OMS actuó como un grupo fachada de la industria farmacéutica

En particular, PACE concluyó que existían “pruebas claras de que la gravedad de la pandemia fue sobrevalorada por la OMS” y que la industria farmacéutica influyó en la toma de decisiones de la organización. Como se señaló en un comunicado de prensa de PACE:

    “La Asamblea estableció una serie de recomendaciones urgentes para una mayor transparencia y mejor administración en la salud pública, así como medidas de seguridad contra lo que llamó “influencia indebida de intereses creados”.

    Pidió un fondo público para apoyar la investigación independiente, los ensayos y el asesoramiento de expertos, que posiblemente fue financiado por una contribución obligatoria de la industria farmacéutica. También les solicitó a los medios evitar el “amarillismo y alarmismo en el dominio de la salud pública”.

    Pero al parecer, no aprendimos nada de ese fracaso. De manera inquietante, se descubrió que la OMS tuvo serios conflictos de intereses con la industria farmacéutica y desde entonces, nada ha cambiado, por lo que se origina la duda de que si la respuesta a la pandemia del COVID-19 por parte de la OMS es confiable. Según lo informado por la Natural Society en 2014:

    “… una investigación conjunta del British Medical Journal (BMJ) y la Oficina de Periodismo de Investigación (BIJ por sus siglas en inglés) ha descubierto algunos conflictos de intereses entre la Organización Mundial de la Salud (OMS), que propuso las vacunas estrictas, y las compañías farmacéuticas que las crearon.

    El informe de la investigación conjunta explica que la OMS se benefició del miedo que inculcaron para promover el uso de una vacuna contra la gripe porcina. El objetivo del comité asesor de emergencia de la OMS fue crear histeria masiva. La OMS informó que, si no se aplicaban la vacuna, podrían morir hasta 7 millones de personas…

    El panel asesor quedo conmovido con personas que estaban muy conectadas a las compañías farmacéuticas y que tenían intereses creados tanto en las vacunas antivirales y como en las vacunas contra la influenza.

    Se invirtió un capital de más de $ 4 mil millones en el desarrollo de estas vacunas, y no sería útil si no existiera una pandemia. Al utilizar la propaganda y el miedo, se obligó a las personas inocentes a consumir medicamentos, y se hizo dinero”.

¿Por qué el secreto en torno a los asesores de la OMS?

La investigación conjunta, dirigida por la editora de BMJ, Deborah Cohen, y el periodista Philip Carter, se publicó en enero de 2010 en la revista BMJ Clinical Research. Cohen y Carter señalaron que:

    “Los científicos clave que asesoraron a la Organización Mundial de la Salud en cuanto a la planificación de una pandemia de influenza, realizaron un trabajo remunerado para las empresas farmacéuticas que tendrían beneficios de lo que preparaban. Estos conflictos de intereses nunca se han divulgado de forma pública por parte de la OMS…

    La evidencia plantea preguntas preocupantes sobre cómo la OMS manejó los conflictos de intereses entre los científicos que aconsejaron su planificación pandémica, y sobre la transparencia de la ciencia que es la base de su asesoramiento a los gobiernos.

    ¿Es apropiado que la OMS reciba el asesoramiento de expertos que tienen vínculos financieros y de investigación declarables con compañías farmacéuticas que producen vacunas antivirales y contra la influenza?

    ¿Por qué la guía clave de la OMS fue escrita por un experto en influenza que recibió el pago por otro trabajo de Roche, que es el fabricante de oseltamivir, y GlaxoSmithKline, que fabrica zanamivir?

    ¿Y por qué la composición del comité de emergencia del que se apoyó Chan sigue siendo un recurso exclusivo para la OMS? Nos preguntamos si las principales organizaciones de salud pública pueden manejar de manera efectiva los conflictos de intereses que son inherentes en la ciencia médica”.

El plan de acción contra las pandemias de la OMS fue creado por la industria farmacéutica

Según lo explicado por Cohen y Carter, las irregularidades en la OMS comenzaron 10 años antes de la pandemia de la gripe porcina, en 1999 fue el año en que la OMS elaboró el plan de acción contra la pandemia de la influenza. Los autores detallan los conflictos de intereses inherentes a ese documento, por lo que le recomiendo leer su análisis completo si desea saber más.

En resumen, el plan de acción contra la pandemia lo prepararon los empleados de la OMS en colaboración con el Grupo de Trabajo Científico Europeo sobre Influenza (ESWI por sus siglas en ingles), un grupo compuesto por “líderes de opinión clave sobre influenza” que está “financiado en su totalidad por Roche y otros fabricantes de medicamentos contra la influenza.”

Uno de los roles declarados de ESWI es cabildear a los políticos, señalan Cohen y Carter.

El año pasado, dos de los seis empleados de la OMS participaron en eventos patrocinados por Roche. Dos de los científicos de ESWI también trabajaron en el área de marketing de Roche, y ambos estaban “involucrados en un ensayo controlado aleatorio sobre oseltamivir” en el momento que se redactó el plan de acción contra la pandemia. No se reveló ningún conflicto de interés en el documento del plan de pandemia.

Lo más sospechoso es que ese ensayo de oseltamivir “es uno de los principales estudios que respaldan la efectividad del mismo, y uno que posteriormente demostró emplear escritores fantasmas financiados por la industria no declarados”, escriben Cohen y Carter al agregar el plan de políticas de ESWI para 2006 a 2010:

    “… declararon específicamente que los representantes del gobierno debían ‘tomar medidas para alentar a la industria farmacéutica a planificar su capacidad de producción de vacunas/antivirales por adelantado’, ‘apoyar la investigación y el desarrollo de la vacuna pandémica’ y ‘desarrollar una política sobre el almacenamiento de antivirales”.

    También agregó que los representantes del gobierno necesitaban saber que, “la vacunación contra la influenza y el uso de antivirales es beneficioso y seguro”… Mientras tanto, en el propio plan de marketing de Roche, uno de los objetivos era “coligar a Roche con otros defensores fiables”.

    Ellos aprovecharon estas relaciones para que nuestros socios externos sirvan como portavoces y aumenten la conciencia sobre Tamiflu y sus beneficios”.

En diciembre de 2009, Wikileaks también lanzó documentos filtrados de un grupo de comercio farmacéutico que revelaron cómo el Grupo de Trabajo de Expertos de la OMS con Financiamiento de I+D, estuvo abierto para el cabildeo, y permitió que la industria farmacéutica influyera en las decisiones políticas de la OMS sobre la investigación de medicamentos.

La OMS repitió la misma estrategia falsas sobre los opioides de Purdue Pharma

Existe otra evidencia que sugiere que la OMS actúa como un grupo farmacéutico. Por ejemplo, en 2019, el informe “Corrupting Influence: Purdue & the WHO”, producido por los representantes del Congreso de los Estados Unidos, Katherine Clark (D-Mass) y Hal Rogers (R-Ky), concluyó que Purdue Pharma influyó en las pautas de la OMS sobre los opioides. El resumen ejecutivo de la “Influencia corrupta” dice:

    “En 2017, varios miembros del Congreso enviaron una carta a la OMS advirtiendo que Purdue Pharma L.P. (Purdue) intentaba expandir sus ventas de medicamentos a los mercados internacionales al utilizar el mismo marketing fraudulento que inició la crisis de los opioides en Estados Unidos.

    Expresamos nuestra preocupación de que la expansión de Purdue pudiera desencadenar una crisis de opioides a escala mundial. Cuando la OMS no respondió a la carta, nos preguntamos por qué permanecerían en silencio sobre una epidemia de salud pública tan importante y devastadora. Las respuestas que encontramos son muy inquietantes”.

El informe detalla cómo la OMS, tanto en su guía para adultos de 2011 como en su guía pediátrica de 2012, repitió las falsas afirmaciones de Purdue de que la dependencia a los opioides “ocurre en menos del 1 % de los pacientes” y que “si se prescribe de acuerdo con los regímenes de dosificación establecidos, son seguros y no hay necesidad de temer por muerte accidental o la dependencia”.

Increíblemente, en su guía sobre los opioides de 2012 para niños con dolor por cáncer, la OMS afirma que “no existe una dosis máxima de opioides fuertes como OxyContin para niños”, señalan Clark y Rogers.

“La OMS publicó esta afirmación a pesar de que las agencias de salud pública de los Estados Unidos descubrieron que la sobredosis aumenta en pacientes adultos a los que se les receta más de 90 miligramos de morfina (MME) por día”, escriben Clark y Rogers, y agregan:

    “La red de influencia que descubrimos, combinada con las recomendaciones de la OMS, parece una imagen de una organización de salud pública que ha sido manipulada por la industria de los opioides. Si se siguen las recomendaciones de estas pautas de la OMS, existe un gran riesgo de provocar una crisis mundial de salud”.

Se solicitó una reforma de la OMS después de la crisis del ébola

La OMS fue muy criticada por su falta de liderazgo durante el brote de ébola de 2013 a 2015 en África occidental. La OMS tardó cinco meses en declarar el brote como una emergencia de salud pública de preocupación internacional, que “indudablemente contribuyó a la escala sin precedentes del brote”, según una evaluación académica publicada en 2017.

Dos informes separados publicados en 2015 destacaron los fracasos de la OMS, uno emitido por un panel de expertos independientes comisionados por la propia OMS y otro por un grupo independiente de 19 expertos internacionales convocados por la London School of Hygiene and Tropical Medicine (LSHTM) y Harvard Global Health Institute.

Aunque se reconoce que la OMS es adecuada para llevar a cabo las funciones clave necesarias en una pandemia mundial, los expertos del LSHTM y del Harvard Global Health Institute señalan que se ha perdido la confianza de la OMS, por lo que se requerirán reformas radicales antes de que sea capaz de asumir un papel autoritario.

    “Los errores de la OMS en las funciones centrales durante el brote de Ébola crearon una crisis de confianza existencial. Los donantes han destinado contribuciones voluntarias para controlar casi el 80 % del presupuesto de la OMS para 2015. El resultado es una organización que parece haber perdido su rumbo.

    Aunque el presupuesto se ha más que duplicado de 1600 millones de dólares en 1998–99 a 4000 millones de dólares en 2012–13, la organización controla una parte cada vez menor.

    Una desdicha por las recientes decisiones fue la pérdida del departamento designado para este propósito, como consecuencia de la mala capacidad de la OMS para controlar los brotes de enfermedades transfronterizas.

    La confianza en la capacidad de liderazgo de la organización está en su punto más bajo. Solicitar personal adicional o más presupuesto no solucionará este problema. Para realizar sus funciones básicas, la OMS debe encontrar una manera de priorizar lo que hace y recuperar su credibilidad, independencia y legitimidad.

    Salir de este estancamiento de 20 años exigirá un compromiso claro y un tipo diferente de liderazgo por parte de la OMS, con el fin de implementar reformas fundamentales bajo un cronograma ajustado.”

¿Quién financia a la OMS?

Como se informó en la edición de enero de 2016 de Pharmaceutical Technology, solo una cuarta parte de los fondos de la OMS provienen de los estados miembros. El 75 % restante proviene de contribuciones voluntarias, y la Fundación Bill y Melinda Gates es el financiador principal. De hecho, sus donaciones superan cualquier estado miembro individual.

En la actualidad, la participación de Gates Foundations con la OMS es de particular interés. En un artículo de opinión del Washington Times, publicado el 31 de marzo de 2020, Gates pide el cierre completo de todos los estados de Estados Unidos y la cuarentena de todas las personas “hasta que disminuyan los casos, algo que podría tardar 10 semanas o más”.

Aunque Gates lo puede hacer sin problema, solo pocas personas de Estados Unidos de clase trabajadora podrían sobrevivir algunos meses sin ingresos. Y, si se considera que la tasa de mortalidad de COVID-19 ahora se cree que es similar a la gripe, que es de alrededor del 0.1 %, inmovilizar a la población durante varios meses realmente no parece algo justificado, a menos que nos estén ocultando algo.

Extrañas inversiones y conflictos de intereses

El viernes 13 de marzo de 2020, Gates renunció a la junta de Microsoft para centrarse en empresas filantrópicas, incluyendo la salud mundial. Lo más probable es que gran parte de su atención se canalice hacia The Gates Foundation.

En 2017, una larga lista de grupos de interés público, salud y ciudadanos envió una carta abierta a la junta ejecutiva de la OMS, y criticó la propuesta de la organización de admitir a la Fundación Bill y Melinda Gates como actor externo en “relaciones oficiales” con la OMS y su órgano rector, la Asamblea Mundial de la Salud. De acuerdo con la carta:

    “De acuerdo con la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos, la donación del Fideicomiso de la Fundación Bill y Melinda Gates, la fuente de ingresos para la Fundación, se invierte en muchos de los productos de consumo relacionados con la inactividad física, alimentos y alcohol que causan o tratan la crisis actual de enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, cáncer y diabetes.

    Las inversiones directas de Gates Foundation Trust incluyen:

    Compañía regional de Coca-Cola que opera en América del sur de los Estados Unidos (466 millones de dólares),

    Walmart (837 millones de dólares), el mayor minorista de alimentos de los Estados Unidos, y un líder en medicamentos farmacéuticos y bebidas alcohólicas,

    Walgreen-Boots Alliance (280 millones de dólares), un gran minorista multinacional de medicamentos farmacéuticos, y

    Dos de las compañías de televisión más grandes del mundo: Grupo Televisa (433 millones de dólares) y Liberty Global PLC (221 millones de dólares).

    Además, aproximadamente una cuarta parte de los activos de Gates Foundation Trust están invertidos en Berkshire Hathaway Inc., una empresa matriz que posee una participación de USD$ 17 mil millones en la compañía Coca-Cola con sede en los Estados Unidos, y una participación de USD $ 29 mil millones en Kraft Heinz Inc., otra de las diez compañías de alimentos más grandes del mundo.

    Estas inversiones convierten a la Fundación Gates en un beneficiario de las ventas de varias categorías de productos que están sujetos a los estándares de la OMS y consejos a los gobiernos relacionados con la nutrición y la actividad física”.

Los signatarios también exhortan a los estados miembros a que financien de forma adecuada a la OMS para evitar que la organización dependa de las donaciones de actores que tienen una gran participación en las compañías de alimentos, medicamentos y alcohol.

Mientras que la Fundación Gates ha sido una “estructura de dos entidades” desde 2006, la Fundación Bill y Melinda Gates distribuye dinero y el Fideicomiso de la Fundación Bill y Melinda Gates administra activos e inversiones, los conflictos de intereses son visibles, por lo que este monstruoso dúo es muy difícil de vender.

En 2017, el Grupo Nacional de Asesoramiento Técnico sobre Inmunización (NTAGI) de la India cortó sus vínculos con la Fundación Bill y Melinda Gates.

Según el India Times, “hubo preguntas sobre los vínculos de la Fundación Gates con las compañías farmacéuticas y la posible influencia que esto puede tener en la estrategia de vacunación del país”. El Ministerio de Salud de la India confirmó que el NTAGI sería financiado en su totalidad por el gobierno central.

Por lo menos, es probable que el propio Gates tenga alguna pista sobre dónde invierte el dinero y, por lo tanto, puede dirigir las actividades de la Fundación hacia una dirección que beneficie y genere dinero para el Gates Foundation Trust.

La relación de la OMS con China está bajo la lupa

El manejo de la OMS con la actual pandemia de COVID-19 está en la mira del mundo. Un artículo de CNN del 16 de febrero de 2020 destaca el reconocimiento “efusivo” del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, por la respuesta de China al brote en la ciudad de Wuhan, a pesar de la evidencia que sugiere que los funcionarios chinos “trataron de minimizar y controlar las noticias sobre el virus, incluso amenazaron a los médicos informantes con arresto”.

    “El reconocimiento de la OMS a la respuesta de China ha provocado que los críticos cuestionen la relación entre las dos entidades. La agencia de la ONU se basó en la financiación y la cooperación de los miembros para funcionar, y darles a los estados miembros como China una influencia considerable.

    Quizás uno de los ejemplos más evidentes de la influencia de China sobre la OMS es su éxito al bloquear el acceso de Taiwán al cuerpo, una posición que podría tener consecuencias muy reales para el pueblo taiwanés si el virus se afianza allí.

    La posición de la OMS con respecto a China también ha renovado un debate sobre si la OMS, fundada hace 72 años, es tan independiente como para permitirle cumplir su propósito”, informa CNN.

En el análisis final, parece dudoso que la OMS sea tan independiente como para salvaguardar la salud pública de todo el mundo. En la actualidad, la industria farmacéutica no tiene menos influencia sobre la OMS que en 2009, cuando PACE reveló que la organización estaba mal influenciada por intereses creados.

En aquel entonces, la OMS presionó a los países para invertir en antivirales y vacunas contra la gripe porcina con poca eficacia y seguridad.

Hoy tenemos a Gates, un financiador clave de la OMS, que pide un cierre de 10 semanas o más en los Estados Unidos y la construcción rápida de nuevas instalaciones de fabricación de vacunas para los miles de millones de dosis de la vacuna COVID-19. ¿Quién cree que se beneficiará y quién podría perder si se implementaran estas dos recomendaciones? Piénselo.

FUENTE: https://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2020/04/14/organizacion-mundial-de-la-salud-preparacion-para-la-pandemia.aspx?cid_source=facebook&cid_medium=social&cid=facebookmercolaesp&cid_content=lead_20200414&fbclid=IwAR15yyanl2hchoAB35FIk_iZ8R49rcFpNyLY-KgXCAiO0X5dzdAhkrUCI2c

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